{"id":832,"date":"2023-10-05T10:49:10","date_gmt":"2023-10-05T08:49:10","guid":{"rendered":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/?p=832"},"modified":"2023-10-05T11:26:32","modified_gmt":"2023-10-05T09:26:32","slug":"homilia-de-la-inauguracion-del-sinodo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/2023\/10\/05\/homilia-de-la-inauguracion-del-sinodo\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda de la inauguraci\u00f3n del S\u00ednodo"},"content":{"rendered":"<p><strong>SANTA MISA CON LOS NUEVOS CARDENALES Y EL COLEGIO CARDENALICIO APERTURA DE LA ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SI\u0301NODO DE LOS OBISPOS<\/strong><\/p>\n<p><strong>HOMILI\u0301A DEL SANTO PADRE FRANCISCO<\/strong><\/p>\n<p>Plaza de San Pedro<br \/>\nSan Francisco de Asi\u0301s &#8211; Mie\u0301rcoles, 4 de octubre de 2023<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/HOMILIA_Sinodo_04.10.23.pdf\">DESCARGAR EN PDF<\/a><\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Santa Misa, Papa Francisco 04 octubre 2023\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/C14PDxjzADI?feature=oembed\"  allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Evangelio que hemos escuchado esta\u0301 precedido por el relato de un momento difi\u0301cil de la misio\u0301n de Jesu\u0301s, que podri\u0301amos definir de \u201cdesolacio\u0301n pastoral\u201d. Juan Bautista dudaba de que e\u0301l fuera realmente el Mesi\u0301as; muchas ciudades por las que habi\u0301a pasado, a pesar de los milagros realizados, no se habi\u0301an convertido; la gente lo acusaba de ser un gloto\u0301n y un borracho, mientras poco antes se lamentaba del Bautista porque era demasiado austero (cf. Mt 11,2-24). Sin embargo, vemos que Jesu\u0301s no se deja vencer por la tristeza, sino que levanta los ojos al cielo y bendice al Padre porque ha revelado a los sencillos los misterios del Reino de Dios: \u00abTe alabo, Padre, Sen\u0303or del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequen\u0303os\u00bb (Mt 11,25). En el momento de la desolacio\u0301n, por tanto, Jesu\u0301s tiene una mirada que alcanza a ver ma\u0301s alla\u0301: alaba la sabiduri\u0301a del Padre y es capaz de discernir el bien escondido que crece, la semilla de la Palabra acogida por los sencillos, la luz del Reino de Dios que se abre camino incluso durante la noche.<\/p>\n<p>Queridos hermanos cardenales, hermanos obispos, hermanos y hermanas, estamos en la apertura de la Asamblea Sinodal. Y no nos sirve tener una mirada inmanente, hecha de estrategias humanas, ca\u0301lculos poli\u0301ticos o batallas ideolo\u0301gicas \u2015por ejemplo, si el Si\u0301nodo permitira\u0301 esto o lo otro; si abrira\u0301 esta puerta o la otra\u2015; no, esto no sirve. No estamos aqui\u0301 para celebrar una reunio\u0301n parlamentaria o un plan de reformas. El Si\u0301nodo, queridos hermanos y hermanas, no es un parlamento. El protagonista es el Espi\u0301ritu Santo. No, no estamos aqui\u0301 como en un parlamento, sino para caminar juntos, con la mirada de Jesu\u0301s, que bendice al Padre y acoge a todos los que esta\u0301n afligidos y agobiados. Partamos, pues, de la mirada de Jesu\u0301s, que es una mirada que bendice y acoge.<\/p>\n<p>1. Veamos el primer aspecto: una mirada que bendice. Cristo \u2015aun cuando experimento\u0301 el rechazo y encontro\u0301 a su alrededor tanta dureza de corazo\u0301n\u2015, no se dejo\u0301 aprisionar por la desilusio\u0301n, no se volvio\u0301 amargado, no abandono\u0301 la alabanza. Su corazo\u0301n, cimentado sobre el primado del Padre, permanecio\u0301 sereno au\u0301n en medio de la tormenta.<\/p>\n<p>Esta mirada de bendicio\u0301n del Sen\u0303or nos invita tambie\u0301n a ser una Iglesia que, con corazo\u0301n alegre, contempla la accio\u0301n de Dios y discierne el presente; que, en medio de las olas a veces agitadas de nuestro tiempo, no se desanima, no busca escapatorias ideolo\u0301gicas, no se atrinchera tras convicciones adquiridas, no cede a soluciones co\u0301modas, no deja que el mundo le dicte su agenda. Esta es la sabiduri\u0301a espiritual de la Iglesia, resumida con serenidad por san Juan XXIII: \u00abAnte todo es necesario que la Iglesia no se aparte del sacro patrimonio de la verdad, recibido de los padres; pero, al mismo tiempo, debe mirar a lo presente, a las nuevas condiciones y formas de vida introducidas en el mundo actual, que han abierto nuevos caminos para el apostolado cato\u0301lico\u00bb (Discurso para la solemne apertura del Concilio Ecume\u0301nico Vaticano II, 11 octubre 1962).<\/p>\n<p>La mirada de bendicio\u0301n de Jesu\u0301s nos invita a ser una Iglesia que no afronta los desafi\u0301os y los problemas de hoy con espi\u0301ritu de divisio\u0301n y de conflicto, sino que, por el contrario, vuelve los ojos a Dios que es comunio\u0301n y, con asombro y humildad, lo bendice y lo adora, reconocie\u0301ndolo como su u\u0301nico Sen\u0303or. Le pertenecemos a E\u0301l y \u2015recorde\u0301moslo\u2015, la u\u0301nica razo\u0301n de nuestra existencia es llevarlo a E\u0301l al mundo. Como nos dijo el apo\u0301stol Pablo, so\u0301lo podemos gloriarnos \u00aben la cruz de nuestro Sen\u0303or Jesucristo\u00bb (Gal 6,14). Esto nos basta, so\u0301lo E\u0301l nos basta. No queremos glorias terrenas, no queremos quedar bien a los ojos del mundo, sino llegar a e\u0301l con el consuelo del Evangelio, para testimoniar mejor, y a todos, el amor infinito de Dios. De hecho, como dijo precisamente Benedicto XVI al dirigirse a una Asamblea sinodal, \u00abla cuestio\u0301n para nosotros es: Dios ha hablado, ha roto verdaderamente el gran silencio, se ha mostrado, pero \u00bfco\u0301mo podemos hacer llegar esta realidad al hombre de hoy, para que se convierta en salvacio\u0301n?\u00bb (Meditacio\u0301n durante la Primera Congregacio\u0301n General de la XIII Asamblea General del Si\u0301nodo de los Obispos, 8 octubre 2012). Esta es la cuestio\u0301n fundamental. Esta es la principal tarea del Si\u0301nodo: volver a poner a Dios en el centro de nuestra mirada, para ser una Iglesia que ve a la humanidad con misericordia. Una Iglesia unida y fraterna \u2015o al menos que trata de estar unida y ser fraterna\u2015, que escucha y dialoga; una Iglesia que bendice y anima, que ayuda a quienes buscan al Sen\u0303or, que sacude saludablemente a los indiferentes, que pone en marcha itinerarios para instruir a las personas en la belleza de la fe. Una Iglesia que tiene a Dios en el centro y, por consiguiente, no crea divisio\u0301n internamente, ni es a\u0301spera externamente. Una Iglesia que con Jesu\u0301s, se arriesga. Es asi\u0301 como Jesu\u0301s quiere a su Iglesia, es asi\u0301 como quiere a su Esposa.<\/p>\n<p>2. Despue\u0301s de esta mirada de bendicio\u0301n, contemplamos la mirada de Cristo que acoge. Mientras aquellos que se creen sabios no reconocen la obra de Dios, E\u0301l se alegra en el Padre porque se revela a los pequen\u0303os, a los sencillos, a los pobres de espi\u0301ritu. Hubo una vez una dificultad en una parroquia y la gente hablaba de esa dificultad, me contaba cosas. Y una anciana, muy anciana, una sen\u0303ora del pueblo, que era casi analfabeta, hizo una intervencio\u0301n como la de un teo\u0301logo, y con mucha mansedumbre y sabiduri\u0301a espiritual dio su aportacio\u0301n. Recuerdo aquel momento como una revelacio\u0301n del Sen\u0303or, tambie\u0301n con alegri\u0301a; y se me ocurrio\u0301 preguntarle: \u201cDi\u0301game, sen\u0303ora, \u00bfdo\u0301nde estudio\u0301 usted, esa teologi\u0301a tan fuerte, con Royo Mari\u0301n?\u201d. La gente sabia del pueblo tiene esta fe. Y por eso, a lo largo de toda su vida, Jesu\u0301s asume esta mirada acogedora hacia los ma\u0301s de\u0301biles, los que sufren, los descartados. A ellos, en particular, se dirige diciendo lo que hemos oi\u0301do: \u00abVengan a mi\u0301 todos los que esta\u0301n afligidos y agobiados, y yo los aliviare\u0301\u00bb (Mt 11,28).<\/p>\n<p>Esta mirada acogedora de Jesu\u0301s nos invita tambie\u0301n a ser una Iglesia que acoge, no con las puertas cerradas. En una e\u0301poca compleja como la actual, surgen nuevos desafi\u0301os culturales y pastorales, que requieren una actitud interior cordial y amable, para poder confrontarnos sin miedo. En el dia\u0301logo sinodal, en esta hermosa \u201cmarcha en el Espi\u0301ritu Santo\u201d, que realizamos juntos como Pueblo de Dios, podemos crecer en la unidad y en la amistad con el Sen\u0303or para observar los retos actuales con su mirada; para convertirnos, usando una bella expresio\u0301n de san Pablo VI, en una Iglesia que \u00abse hace coloquio\u00bb (Carta enc. Ecclesiam suam, n. 34). Una Iglesia \u201cde yugo suave\u201d (cf. Mt 11,30), que no impone cargas y que repite a todos: \u201cvengan, todos los que esta\u0301n afligidos y agobiados, vengan ustedes que han extraviado el camino o que se sienten alejados, vengan ustedes que le han cerrado la puerta a la esperanza, \u00a1la Iglesia esta\u0301 aqui\u0301 para ustedes!\u201d. La Iglesia con las puertas abiertas para todos, todos, todos.<\/p>\n<p>3. Hermanos y hermanas, Pueblo santo de Dios, frente a las dificultades y los retos que nos esperan, la mirada de Jesu\u0301s que bendice y que acoge nos libra de caer en algunas tentaciones peligrosas: la de ser una Iglesia ri\u0301gida \u2015una aduana\u2015, que se acoraza contra el mundo y mira hacia el pasado; la de ser una Iglesia tibia, que se rinde ante las modas del mundo; la de ser una Iglesia cansada, replegada en si\u0301 misma. En el libro del Apocalipsis, el Sen\u0303or dice: \u201cYo estoy a la puerta y llamo, para que abran la puerta\u201d; sin embargo, hermanos y hermanas, E\u0301l tantas veces llama a la puerta, pero desde dentro de la Iglesia, para que lo dejemos salir junto con la Iglesia a proclamar su Evangelio.<\/p>\n<p>Caminemos juntos: humildes, vigorosos y alegres. Caminemos siguiendo las huellas de san Francisco de Asi\u0301s, el santo de la pobreza y la paz, el \u201cloco de Dios\u201d que llevo\u0301 en su cuerpo las llagas de Jesu\u0301s y, para revestirse de E\u0301l, se despojo\u0301 de todo. \u00a1Que\u0301 difi\u0301cil es para nosotros, asi\u0301 como para nuestras instituciones, realizar esta expoliacio\u0301n interior y tambie\u0301n exterior! San Buenaventura cuenta que, mientras el pobrecito de Asi\u0301s rezaba, el Crucifijo le dijo: \u00abFrancisco, vete y repara mi casa\u00bb (Legenda maior, II, 1). El Si\u0301nodo sirve para recordarnos que nuestra Madre Iglesia tiene siempre necesidad de purificacio\u0301n, de ser \u201creparada\u201d, porque todos nosotros somos un Pueblo de pecadores perdonados \u2015ambas cosas: pecadores y perdonados\u2015, siempre necesitados de volver a la fuente, que es Jesu\u0301s, y emprender de nuevo los caminos del Espi\u0301ritu para que llegue a todos su Evangelio. Francisco de Asi\u0301s, en un peri\u0301odo de grandes luchas y divisiones entre el poder temporal y el religioso, entre la Iglesia institucional y las corrientes here\u0301ticas, entre cristianos y otros creyentes, no critico\u0301 ni ataco\u0301 a ninguno, so\u0301lo abrazo\u0301 las armas del Evangelio, es decir, la humildad y la unidad, la oracio\u0301n y la caridad. \u00a1Hagamos lo mismo tambie\u0301n nosotros! Humildad y unidad, oracio\u0301n y caridad.<\/p>\n<p>Y si el Pueblo santo de Dios con sus pastores, provenientes de todo el mundo, alimentan expectativas, esperanzas e incluso algunos temores sobre el Si\u0301nodo que comenzamos, recordemos una vez ma\u0301s que no se trata de una reunio\u0301n poli\u0301tica, sino de una convocacio\u0301n en el Espi\u0301ritu; no de un parlamento polarizado, sino de un lugar de gracia y comunio\u0301n. El Espi\u0301ritu Santo deshace, a menudo, nuestras expectativas para crear algo nuevo que supera nuestras previsiones y negatividades. Podri\u0301a decir que los momentos de oracio\u0301n son los ma\u0301s fructuosos del Si\u0301nodo, tambie\u0301n el ambiente de oracio\u0301n, por el que el Sen\u0303or obra en nosotros. Abra\u0301monos e invoquemos al Espi\u0301ritu Santo, E\u0301l es el protagonista. \u00a1Dejemos que el protagonista del Si\u0301nodo sea E\u0301l! Y caminemos con E\u0301l, con confianza y alegri\u0301a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>SANTA MISA CON LOS NUEVOS CARDENALES Y EL COLEGIO CARDENALICIO APERTURA DE LA ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DEL SI\u0301NODO DE LOS OBISPOS HOMILI\u0301A DEL SANTO PADRE FRANCISCO Plaza de San Pedro San Francisco de Asi\u0301s &#8211; Mie\u0301rcoles, 4 de octubre de 2023 DESCARGAR EN PDF &nbsp; El Evangelio que hemos escuchado esta\u0301 precedido por el relato [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":836,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-832","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/Captura-de-Pantalla-2023-10-05-a-las-11.05.17.png","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/832","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=832"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/832\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":856,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/832\/revisions\/856"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/836"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=832"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=832"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sinodo.archimadrid.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=832"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}